En abril de 2026, dos autoridades europeas de protección de datos publicaron directrices sobre un mismo tema con apenas unas semanas de diferencia. La CNIL francesa y el Garante italiano publicaron normas sobre los píxeles de seguimiento en el correo electrónico: las pequeñas imágenes invisibles que informan al servidor del remitente en el momento en que un destinatario abre un mensaje.
Si envías correos electrónicos a destinatarios de cualquiera de estos dos países, estas normas afectan ahora a la forma en que puedes utilizar el seguimiento de aperturas. Si envías emails al resto de Europa, por el momento no. Sin embargo, conviene prestar atención a la dirección que está tomando la regulación.

Lo que han establecido Francia e Italia
La CNIL aprobó su recomendación el 12 de marzo de 2026 y la publicó el 14 de abril. El Garante hizo lo propio el 17 de abril mediante la Disposición n.º 284, una medida de obligado cumplimiento (mientras que la de la CNIL constituye una recomendación de buenas prácticas).
Ambas parten de la misma premisa: un píxel de seguimiento es funcionalmente equivalente a una cookie.
Tanto Francia como Italia contemplan determinadas excepciones. El seguimiento de aperturas utilizado exclusivamente para gestionar la higiene de la base de datos (por ejemplo, eliminar destinatarios inactivos o ajustar la frecuencia de envío) puede no requerir consentimiento, siempre que los datos recopilados se limiten estrictamente a lo necesario. Las señales relacionadas con la autenticación, la detección de fraude y determinadas comunicaciones institucionales obligatorias también pueden quedar exentas del requisito de consentimiento en determinadas circunstancias.
Sin embargo, cuando el seguimiento de aperturas se utiliza para medir el rendimiento de las campañas, elaborar perfiles de los destinatarios o alimentar cualquier tipo de análisis del comportamiento, ambos marcos exigen un consentimiento explícito, granular y específico para cada finalidad.
Las dos regulaciones no son idénticas. La disposición del Garante tiene carácter vinculante y establece un período transitorio de seis meses desde su publicación en el Boletín Oficial. La recomendación de la CNIL constituye una guía de buenas prácticas e impone como fecha límite el 14 de julio de 2026 para informar a los contactos existentes y ofrecerles un mecanismo para oponerse al tratamiento.
En ambos casos, el consentimiento debe obtenerse en el momento de la recopilación de los datos, debe poder retirarse en cualquier momento y no puede integrarse dentro de un consentimiento general para acciones de marketing.
¿Afecta esto a toda Europa?
Todavía no, y conviene ser precisos al respecto.
Se trata de medidas de ámbito nacional, basadas en la forma en que Francia e Italia han incorporado la Directiva sobre privacidad electrónica (ePrivacy) a su legislación. Se aplican cuando se envían correos electrónicos a destinatarios ubicados en esos países.
Ningún otro Estado miembro de la Unión Europea ha publicado hasta la fecha directrices equivalentes sobre los píxeles de seguimiento en el correo electrónico. En el momento de redactar este artículo, no existe una normativa paneuropea específica sobre esta materia.
No obstante, el hecho de que dos autoridades hayan actuado prácticamente al mismo tiempo y basándose en el mismo razonamiento jurídico indica que otros reguladores están observando la situación.
Las organizaciones con una base importante de destinatarios en Francia o Italia deberán adaptarse a estas exigencias. Quienes operan en otros mercados europeos quizá quieran empezar a plantearse cómo responderían si se publicaran directrices similares en sus respectivos países.
El problema práctico para quienes envían correos electrónicos transaccionales
Los correos electrónicos transaccionales disfrutan de una posición más favorable que los emails de marketing dentro de ambos marcos regulatorios.
Si el seguimiento de aperturas responde a una necesidad operativa legítima —por ejemplo, confirmar la entrega para ajustar el comportamiento de envío o identificar direcciones inactivas que deban eliminarse de la base de datos—, tanto la CNIL como el Garante indican que puede no ser necesario solicitar el consentimiento.
La condición es que el seguimiento sea limitado, que los datos no se utilicen para ninguna finalidad distinta de esa necesidad operativa y que el tratamiento resulte proporcionado.
El problema es que la mayoría de las plataformas de email realizan el seguimiento de aperturas de forma uniforme. Se incluye un único píxel de seguimiento en todos los mensajes; los datos se envían al mismo sistema de analítica y el remitente dispone de poca o ninguna capacidad para diferenciar el tratamiento según el destinatario, su estado de consentimiento o la finalidad del tratamiento.
Esta arquitectura encaja mal con lo que ahora exigen Francia e Italia: un seguimiento específico, condicionado y orientado a una finalidad concreta, que respete la base jurídica correspondiente —o su ausencia— para cada destinatario.
Qué hacer si envías correos electrónicos a Francia o Italia
Las medidas inmediatas dependerán de tu configuración actual y del perfil de tu audiencia, pero la dirección general es clara.
- Audita qué flujos incluyen seguimiento de aperturas y verifica si alguno de ellos contiene destinatarios ubicados en Francia o Italia.
- Determina si el seguimiento responde a una finalidad operativa incluida en las excepciones (higiene de la base de datos o eliminación de destinatarios inactivos) o si su finalidad principal es analítica o de medición del rendimiento de las campañas.
- Si se trata de este último caso y no dispones de un consentimiento válido de los destinatarios franceses e italianos, configura los flujos de Spotler SendPro para excluir el seguimiento de aperturas en esos segmentos hasta que se haya obtenido el consentimiento correspondiente.
- Revisa el proceso mediante el cual recopilas el consentimiento al capturar las direcciones de correo electrónico e incorpora información clara y específica sobre el uso de píxeles de seguimiento cuando sea necesario.
El plazo fijado por la CNIL hasta julio y el período transitorio de seis meses concedido por el Garante ofrecen cierto margen para adaptar las bases de datos existentes.
Sin embargo, las nuevas direcciones recopiladas después de la entrada en vigor de estas normas deben cumplir los requisitos desde el primer momento.
Preguntas frecuentes
¿Las normas de la CNIL y del Garante sobre los píxeles de seguimiento se aplican a toda la Unión Europea?
No.
La recomendación de la CNIL se aplica en Francia y la disposición del Garante en Italia. Ambas se basan en la forma en que estos países han incorporado la Directiva ePrivacy a su legislación nacional.
Ningún otro Estado miembro ha publicado por el momento directrices equivalentes sobre los píxeles de seguimiento en el correo electrónico, aunque el razonamiento jurídico que sustenta ambas regulaciones es coherente con los principios generales del RGPD aplicables en toda la Unión Europea.
¿El seguimiento de aperturas en los correos electrónicos transaccionales queda siempre prohibido por las nuevas normas francesas e italianas?
No.
Tanto la CNIL como el Garante permiten el seguimiento de aperturas sin consentimiento cuando se utiliza exclusivamente con fines operativos, como mantener la higiene de la base de datos, eliminar destinatarios inactivos o ajustar la frecuencia de envío.
El consentimiento previo únicamente resulta obligatorio cuando el seguimiento se emplea para medir campañas, elaborar perfiles de comportamiento o cualquier finalidad que exceda ese ámbito estrictamente operativo.
Por ello, quienes envían correos electrónicos transaccionales deberían analizar cuidadosamente cómo utilizan realmente los datos obtenidos antes de concluir si necesitan o no solicitar el consentimiento.
¿Cuál es el plazo para adaptarse si se envían correos electrónicos a Francia e Italia?
En Francia, la CNIL ha indicado que las organizaciones deberán informar a los contactos existentes sobre el uso de píxeles de seguimiento y ofrecerles un mecanismo de oposición antes del 14 de julio de 2026.
En Italia, la Disposición n.º 284 del Garante establece un período transitorio de seis meses desde su publicación en el Boletín Oficial (29 de abril de 2026) para las direcciones recopiladas con anterioridad.
En ambos países, las nuevas direcciones recopiladas tras la entrada en vigor de las normas deben cumplir los requisitos de forma inmediata.
¿Cuáles son los proveedores de correo electrónico más habituales en Francia e Italia?
Como preparación para estas nuevas obligaciones, un sencillo análisis de tu base de suscriptores ya puede ayudarte.
En Francia, busca destinatarios con dominios como:
@orange.fr
@wanadoo.fr (Orange France)
@laposte.net (La Poste)
@sfr.fr
@neuf.fr
@cegetel.net
@club-internet.fr
@numericable.fr (SFR y sus antiguas marcas)
Para Italia, identifica direcciones pertenecientes a:
@libero.it
@virgilio.it
@iol.it
@inwind.it
@blu.it (ItaliaOnline)
@alice.it
@tim.it
@tin.it (TIM)
@tiscali.it (Tiscali)
Las direcciones pertenecientes a estos dominios proporcionan una buena estimación de los segmentos de audiencia en los que el seguimiento de aperturas requiere ahora una base válida de consentimiento.
¿Cómo puedo desactivar el seguimiento de aperturas en Spotler SendPro?
Spotler SendPro permite controlar el seguimiento de aperturas a nivel de cada paso del flujo.
Dentro de un flujo puedes configurar condiciones que determinen si el seguimiento debe aplicarse o no a un determinado mensaje.
Esto permite excluir completamente del seguimiento de aperturas a grupos concretos de destinatarios, como usuarios de una región determinada, personas que no hayan otorgado consentimiento para el seguimiento o cualquier otro segmento definido mediante la lógica del flujo.
¿Cómo puedo desactivar el seguimiento de aperturas en Spotler MailPro?
Si también utilizas Spotler MailPro para el envío de campañas de email marketing, el principio es el mismo, aunque la implementación es diferente.
MailPro gestiona el seguimiento condicionado al consentimiento a nivel de cada envío. Para ello, debes almacenar el estado de aceptación del seguimiento como un campo dentro del registro de cada destinatario y utilizar ese campo para dividir la audiencia en dos campañas independientes: una con seguimiento activado y otra sin él.
Se trata de un enfoque más manual que las condiciones por pasos de flujo de SendPro, pero consigue exactamente el mismo resultado: el seguimiento de aperturas solo se aplica a los destinatarios para los que existe un consentimiento válido registrado.