El informe Litmus State of Email 2026 deja una idea muy clara: el email marketing ha cambiado de forma radical en tan solo doce meses. La inteligencia artificial ya no solo influye en cómo se crean los correos electrónicos, sino también en qué mensajes llegan realmente a verse.
Mientras la mayoría de los equipos utiliza la IA para producir más correos en menos tiempo, son muchos menos los que se preguntan qué ocurre cuando es la propia IA quien decide qué mensajes merece la pena mostrar al usuario. Las expectativas evolucionan mucho más rápido que la mayoría de los programas de email marketing.
A continuación repasamos los aspectos más destacados del informe y compartimos las conclusiones que más nos han llamado la atención.
La inteligencia artificial ya controla la bandeja de entrada, no solo ayuda a crear correos
Uno de los cambios más importantes que refleja el informe es el lugar donde la IA está teniendo un mayor impacto.
Hasta ahora, la conversación se había centrado en utilizar la IA para crear emails más rápidamente: redactar textos, generar imágenes o acelerar la producción.
Sin embargo, el verdadero cambio se está produciendo dentro de la bandeja de entrada. La IA ya filtra, resume y prioriza los correos electrónicos antes incluso de que el usuario los vea.
Ahora ya no compites únicamente con otras marcas. Compites también con la forma en que la inteligencia artificial decide qué contenido merece aparecer primero. Y, de momento, la mayoría de los equipos de email marketing todavía no está diseñando sus campañas pensando en ello. El informe señala que menos de un tercio de los profesionales dispone de una estrategia específica para las bandejas de entrada impulsadas por IA.
En Spotler llevamos tiempo analizando este fenómeno.
Ya hemos comenzado a estudiar cómo las bandejas de entrada con inteligencia artificial están modificando el comportamiento de los usuarios, desde los resúmenes inteligentes de Gmail hasta la forma en que el contenido se sintetiza y gana visibilidad.
Si quieres profundizar en este tema —algo que recomendamos encarecidamente—, puedes consultar también nuestros artículos sobre:
- la bandeja de entrada impulsada por IA y su impacto en el email marketing
- cómo los resúmenes inteligentes de Gmail están cambiando la visibilidad de los correos electrónicos
- si la IA en la bandeja de entrada representa una oportunidad o una amenaza para los profesionales del email marketing
La IA eleva las expectativas, pero también pone al descubierto los programas de email marketing más débiles
La inteligencia artificial está elevando el nivel de exigencia del email marketing. Lo que no hace es solucionar los problemas de base. De hecho, en muchos casos los hace mucho más evidentes. El informe de Litmus destaca que siguen existiendo importantes dificultades relacionadas con la calidad de los datos, la integración entre sistemas y la demostración del retorno de la inversión.
Si tus datos están incompletos, desactualizados o mal estructurados, la IA no mejorará el resultado. Simplemente amplificará el problema.
Con demasiada frecuencia se presenta la IA como la solución definitiva, cuando en realidad actúa como un acelerador. Los programas de email marketing bien construidos mejoran todavía más. Los deficientes quedan rápidamente al descubierto.
Sin una base sólida de datos, la inteligencia artificial no será la solución milagrosa que transforme tus campañas. Solo hará que produzcas más rápido. Y más rápido no siempre significa mejor.
Existe además un aspecto técnico que suele pasarse por alto.
La higiene del correo electrónico sigue siendo esencial. Protocolos como SPF, DKIM y DMARC no son ninguna novedad, pero hoy son más importantes que nunca, ya que los proveedores de correo endurecen continuamente sus requisitos y los sistemas de filtrado son cada vez más estrictos.
Si la configuración técnica no es correcta, da igual lo bueno que sea el contenido del email. Es posible que nunca llegue a la bandeja de entrada.
Los equipos de email marketing trabajan bajo una presión creciente y el perfil profesional está cambiando rápidamente
Ahora que la inteligencia artificial forma parte de nuestro trabajo diario, los especialistas en email marketing deben adaptar rápidamente sus competencias.
También conviene reconocer el contexto en el que trabajan actualmente muchos equipos. Estamos viviendo un cambio de paradigma enorme y la presión no deja de aumentar.
Se les exige hacer más cosas, trabajar más deprisa y obtener mejores resultados, normalmente sin disponer de más recursos.
Una cifra resume perfectamente esta transformación.
- En 2024, el 62 % de los equipos necesitaba dos semanas o más para producir un único correo electrónico.
- Hoy, la mayoría completa ese mismo trabajo en uno, dos o tres días.
La inteligencia artificial ha desempeñado un papel decisivo. Ha eliminado cuellos de botella, ha acelerado la creación de contenidos y ha facilitado enormemente la producción de campañas.
Pero también ha cambiado profundamente el trabajo del profesional del email marketing.
Hasta hace poco, las distintas fases del proceso estaban repartidas entre especialistas:
- los redactores escribían;
- los diseñadores diseñaban;
- los desarrolladores construían el email.
Hoy, en muchas organizaciones, una sola persona se encarga de:
- planificar la campaña;
- redactar los textos;
- crear las imágenes;
- construir el email;
- probarlo;
- enviarlo;
- analizar los resultados.
Como consecuencia, algunos perfiles altamente especializados empiezan a desaparecer del sector.
El informe destaca que la demanda de diseñadores especializados exclusivamente en email disminuye y que cada vez menos empresas priorizan la contratación de perfiles dedicados al diseño y desarrollo de plantillas.
La IA ya puede generar diseños, proponer textos e incluso optimizar automáticamente el aspecto del correo en distintos dispositivos. Tareas que antes requerían especialistas independientes.
El trabajo evoluciona rápidamente. Se pasa de «yo construyo correos electrónicos» a «yo me aseguro de que esta campaña genere resultados».
En muchos aspectos es un avance. Pero también implica expectativas mucho mayores.
Hoy el profesional del email marketing ya no es responsable únicamente del envío. También debe responder por el rendimiento de la campaña, la personalización, la optimización y su integración dentro de una estrategia global.
El email deja de centrarse en campañas para centrarse en las relaciones
Como si el cambio de funciones no fuera suficiente, también está cambiando la forma de ejecutar las estrategias.
El email marketing está dejando de girar alrededor de campañas puntuales para orientarse hacia la construcción de relaciones duraderas. Los correos promocionales siguen siendo los que generan mayores ingresos. Eso no ha cambiado.
Lo interesante es que el informe muestra un crecimiento muy claro de:
- newsletters;
- secuencias de bienvenida (onboarding);
- correos de fidelización y relación con el cliente.
Solo las newsletters crecieron un 12 % respecto al año anterior.
Litmus detectó además un patrón muy claro entre los equipos con mayor retorno de la inversión. Todos ellos invierten de forma decidida en correos orientados a fortalecer la relación con el cliente.
Entre ellos:
- secuencias de bienvenida;
- comunicaciones a lo largo del ciclo de vida del cliente;
- automatizaciones basadas en el comportamiento.
Son mensajes que responden a lo que hace el usuario, no únicamente a lo que la marca desea comunicar.
Este cambio resulta especialmente importante en un entorno donde la IA decide qué mensajes mostrar. Si la inteligencia artificial determina la visibilidad de los correos, la relevancia para el destinatario se convierte en el factor decisivo.
Aquí aparece el concepto de Return on Relationship («retorno sobre la relación»). La pregunta deja de ser: «¿Ha generado ventas este correo?» Y pasa a ser: «¿Está fortaleciendo la confianza del cliente con el paso del tiempo?»
No todos los emails están diseñados para convertir inmediatamente. Muchos sirven para educar, acompañar al usuario durante la incorporación o simplemente mantener la relevancia de la marca. Con frecuencia son precisamente esos mensajes los que generan mejores resultados a largo plazo.
Es un cambio de mentalidad importante. Y no siempre resulta sencillo convencer de ello dentro de las organizaciones.
Todavía se sigue considerando el email como un canal destinado exclusivamente a generar oportunidades comerciales, ventas e ingresos inmediatos.
El diseño del correo electrónico sigue teniendo asignaturas pendientes: accesibilidad y experiencia móvil
El diseño del email continúa siendo un área con amplio margen de mejora.
Uno de los datos que más llama la atención es que solo el 47 % de las empresas diseña correos completamente adaptados a dispositivos móviles.
Resulta sorprendente. Y también frustrante. El correo móvil no es ninguna novedad. Personalmente llevo diseñando emails adaptados desde la época del iPhone 3, allá por 2008.
Por eso resulta difícil entender que más de la mitad de las empresas siga sin hacerlo correctamente.
Hoy ya no debería ser un problema. Especialmente con herramientas modernas como los editores de Spotler, que permiten adaptar fácilmente el diseño móvil de forma independiente respecto a la versión de escritorio.
La accesibilidad presenta una situación muy similar.
El informe muestra que muchas empresas aplican algunas prácticas aisladas, pero pocas siguen realmente estándares como las WCAG.
Se realizan pequeñas mejoras aquí y allá, pero la accesibilidad aún no forma parte integral del proceso de diseño. Las pequeñas empresas —aquellas con menos de diez empleados— tienen casi tres veces más probabilidades de ignorar completamente la accesibilidad. Es un dato decepcionante.
Lo mismo ocurre con aspectos como el modo oscuro. Si no se tienen en cuenta desde el principio, el resultado suele verse mal en la bandeja de entrada.
En Spotler llevamos tiempo trabajando tanto en la accesibilidad para personas como para sistemas de inteligencia artificial, además de en el diseño optimizado para modo oscuro.
Porque, al final, todo se reduce a una misma idea: los correos electrónicos deben diseñarse pensando en lo que es mejor para el cliente, no en lo que resulta más rápido producir.
No todo son malas noticias. Las organizaciones con una adopción avanzada de la IA tienen un 54 % más de probabilidades de cumplir correctamente las directrices WCAG.
Las métricas del email marketing también han cambiado: ahora todo gira en torno a los ingresos
El último gran cambio tiene que ver con la forma de medir el éxito. Hace años que venimos diciendo que las aperturas y los clics no bastan para evaluar una estrategia de email marketing.
La diferencia es que ahora esta idea se está tomando realmente en serio. Hoy los equipos ya no pueden limitarse a informar sobre métricas de interacción.
La pregunta es mucho más directa: ¿Qué resultados de negocio ha generado esta campaña? Por ejemplo:
- ingresos;
- oportunidades comerciales;
- solicitudes de demostración;
- conversiones.
Esa es la conversación actual.
Y está directamente relacionada con la presión creciente sobre los equipos. Cuando se exige hacer más cosas, más deprisa y con mayor impacto, las métricas superficiales dejan de ser suficientes.
Hay que demostrar cómo contribuye el email al negocio. No solo cómo interactúan los usuarios con él.
El informe State of Email 2026 refleja claramente esta evolución. Existe un interés creciente por la atribución de ingresos, la medición multicanal y el papel que desempeña el email a lo largo de todo el recorrido del cliente.
Al mismo tiempo, también se reconoce cada vez más que no todos los correos deben generar una conversión inmediata. Aquí vuelve a cobrar importancia el concepto de Return on Relationship.
Algunos mensajes existen para generar confianza, mantener la relevancia de la marca y permanecer presentes en la mente del cliente. Y ambos tipos de campañas son necesarios. Los profesionales del email marketing deben ser capaces de combinar campañas orientadas al rendimiento inmediato con otras destinadas a construir relaciones duraderas.
Adaptarse a lo que está por venir
La bandeja de entrada ha cambiado. Los principios fundamentales, no. Seguimos intentando conectar con personas reales en un entorno saturado de mensajes, ofreciéndoles contenido que realmente merezca su tiempo.
La diferencia es que ahora las expectativas son mayores, las herramientas son mucho más potentes y el margen de error es considerablemente menor.
Y si los últimos doce meses sirven de referencia, todo apunta a que 2026 será otro año de grandes cambios y adaptación para la industria del email marketing.
Principales cifras del informe
Adopción e impacto de la inteligencia artificial
- El 34 % de los equipos utiliza la IA de forma habitual en múltiples áreas
- El 28 % todavía se encuentra en fases iniciales o de uso limitado
- Solo el 5 % declara disponer de una adopción avanzada e integrada
- El 30 % de las empresas británicas afirma encontrarse en una fase avanzada de adopción, por delante de otras regiones
- El 33 % espera que entre el 50 % y el 75 % de sus operaciones de email marketing estén impulsadas por IA antes de finalizar 2026
Velocidad de producción y presión sobre los equipos
- El 76 % de los profesionales produce y envía correos electrónicos en menos de tres días
- En 2024, el 62 % necesitaba más de dos semanas para producir un único correo
- Solo el 47 % diseña emails completamente adaptados a dispositivos móviles
Estrategia y prioridades
- Prioridad principal: aumentar la interacción y las tasas de clic (43,8 %)
- A continuación:
- reforzar el cumplimiento normativo (39,6 %)
- ampliar el uso de la inteligencia artificial (37,5 %)
- mejorar la automatización y los flujos de trabajo (38 %)
Frecuencia de envío
- El 36 % de las empresas envía correos varias veces por semana
- El 23 % envía correos diariamente
- La mayoría de las marcas aparece en la bandeja de entrada de sus destinatarios varias veces por semana o incluso con mayor frecuencia
Rendimiento y retorno de la inversión
- Las organizaciones con una adopción avanzada de la IA tienen un 75 % más de probabilidades de obtener un ROI superior a 45:1
- La mayoría de los programas de email marketing presentan:
- tasas de apertura entre el 30 % y el 40 %
- tasas de clic entre el 3 % y el 5 %
- tasas de conversión entre el 3 % y el 4 %
Accesibilidad y experiencia de usuario
- Solo el 26 % de los equipos sigue las directrices de accesibilidad WCAG
- Una de cada seis personas en el mundo vive con algún tipo de discapacidad